Trabajar sólo por producir obras y gozar con ellas no tiene sentido, es pura vanidad. Lo que cuenta es la razón por la cual trabajamos: dar gloria a Dios, al buscar el bien de los demás según Qohélet, hijo de David, rey de Jerusalén en Eclesiastés 1 12-18.
Yo Qohélet, el Predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén.
Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él.
Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.
Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.
Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu.
Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.
Palabra del Señor.
Qohélet, hace está reflexión. Al darnos la inteligencia y la motivación para desarrollar la ciencia y la tecnología, Dios nos hizo partícipes de su creatividad y su bondad . El trabajo nos ayuda a desarrollarnos como personas y a poner nuestro potencial humano al servicio de la obra creadora de Dios. Con nuestros descubrimientos e inventos podemos hacer progresar a la naturaleza y a producir nuevos artículos para el bien de la gente, pero también podemos destruir el equilibrio ecológico y crear cosas que dañan a las personas. Por eso es clave considerar siempre el trabajo dentro del marco auténtico progreso humano, según el corazón de Dios.
Además, enjuicia a quien trabaja en exceso y a quien explota al trabajador. cuando este sucede, el trabajo se convierte en carga pesada, lo que es opuesto a la bondad y la creatividad de Dios. ¿Qué opinas tú sobre el trabajo? Pide a Dios que siempre lo uses para tu bien y el de los demás.
