Un adulto que es capaz de controlar sus emociones, fue un niño al que sus padres le enseñaron a regularlas. Tu hijo debe aprender a que sentir rabia, miedo, frustración, dolor, tristeza, no es malo. Pero también debe aprender a manifestar esas emociones de la manera adecuada, sin que se lastime o lastime a alguien más por sus emociones .
1.- Enséñale a nombrar las emociones como son: enfado, miedo, tristeza, etc.
2.- Enséñale a afrontar las emociones con ejemplos: Después de una rabieta, gritar o golpear cosas, que exprese en voz alta qué le molesta.
3.- Ayúdale a desarrollar su empatía : Para desarrollar una dimensión tan importante como esta es necesario razonar con ellos continuamente mediante diferentes preguntas: ¿Cómo crees que se siente el abuelo tras lo que le has dicho? ¿Por qué crees que está llorando tu hermana? ¿Crees que papá está hoy contento?
4.- Enseñar la escucha activa : Imprescindible. Desde muy pequeños deben saber guardar silencio mientras los demás hablan, pero no solo eso, debe ser una escucha activa. De ahí que sea recomendable hablarles despacio, frente a frente y terminando las frases con un «¿has entendido?, ¿estás de acuerdo con lo que he dicho?
5.- Fomenta un diálogo : A medida que los niños se van haciendo mayores van a aparecer más demandas por su parte, de ahí que desde bien pequeños les enseñemos la importancia de pactar, de dialogar, de acordar de modo democrático. Que sepa que sus aportaciones al diálogo son importantes.
