Un bebé ha llegado a la familia y muchos podrían pensar que todo debe ser felicidad, pero puede ocurrir también que ese nuevo miembro de la familia no era esperado y generar una serie de emociones encontradas que se pueden trabajar y no caer en una crisis emocional.
Para comenzar, es bueno evaluar el ciclo vital en el que se encuentra la relación . Muchos problemas de pareja derivados de un nacimiento se pueden explicar si se evalúa el momento en el que se encuentran, no es lo mismo tener el primer hijo que el segundo, ni es lo mismo tenerlo a los 20, 30 o a los 40 ya que la pareja se encuentra en momentos diferentes.
Es lógico sentir miedo por la nueva responsabilidad. Los especialistas en temas de la familia aconsejan que los padres tomen terapia si es necesario para que el nuevo hijo sea integrado y amado en el seno familiar.
Un nuevo hermano también debe comprender cómo preparar al hijo mayor, presentar al nuevo bebé y fomentar un vínculo saludable entre hermanos. La llegada de un nuevo ser al mundo puede ser una experiencia maravillosa que una familia puede vivir.
ORACIÓN EN LA ESPERA DE UN HIJO
Oh Señor, Padre nuestro,
te damos gracias por el don maravilloso
con el cual nos haces partícipes
de tu divina paternidad.
En este tiempo de espera, te pedimos:
protege a este hijo nuestro,
lleno aún de misterio,
para que nazca sano a la luz del mundo
y al nuevo nacimiento del bautismo.
Madre de Dios, a tu corazón maternal confiamos nuestro hijo.
Amén.
