La pila bautismal contiene el agua que se utiliza para bautizar a la gente. Aquí es cuando comienza la vida como cristiano. Actualmente la pila en las religiones cristianas es una recipiente circular decorativo de piedra, metal o madera, que se apoya sobre una columna o pedestal a una altura tal que quien es bautizado pueda recibir el agua que se le vierte en la cabeza sin perder nada de ella, ya que cae en dicho recipiente.
En los tiempos judíos el bautismo se realizaba sin pilas, ya que se efectuaba en arroyos o estanques de agua. Posteriormente los misioneros que evangelizaron también hacían lo mismo con los fieles.
Sin embargo posteriormente comienzan los bautismos bajo techo, que fueron convirtiéndose en regla debido a la privacidad. Por esta razón y por el rito mismo se comienza a utilizar un jofaina o pila especial para la ceremonia bautismal e inclusive luego, también para la conservación del agua.
Con el establecimiento de los lugares de culto, la pila bautismal se convirtió en un complemento importante. En la época de Constantino el Grande ya había pilas bautismales en las catacumbas. Eran rectangulares y hundidas en el piso. Luego se siguió con esto en los baptisterios donde el uso de las pilas podía ser poligonal, cilíndrica o rectangular y eran grandes y hundidas. También había algunas elevadas sobre el suelo que se confeccionaban de piedra, aunque hubo también de bronce, todas apoyadas sobre un pie o soporte unido a ellas. Esto se popularizó con la prohibición por parte de la Iglesia Católica del bautismo por inmersión, a fines del siglo XIV.
Por esta razón se hicieron más pequeñas desde el siglo XV y se cubrieron con una torrecilla.
