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ETAPAS DEL MATRIMONIO

Por Staff Ora por nosotros

La relacion matrimonial, a lo largo de su existencia, pasa por varias etapas en su vida. Cada etapa tiene sus retos y bondades, está en la pareja que los puedan enfrentar. Si estás pasando por una prueba en tu matrimonio, no estás sola ,en un estudio realizado por el connotado trabajador social canadiense Ben Schlesinger , se llegó a la conclusión de que todos los matrimonios comparten etapas en común, con problemas generalmente comunes..

Primera etapa. Generalmente los dos primeros años de la relación matrimonial la nueva pareja está ocupada conociéndose mutuamente. Parece que siempre estamos tomando decisiones juntos. ¨Nos sentamos y platicamos de lo que hicimos en el día junto es divertido nos ayuda en nuestro matrimonio.¨

Comprende aproximadamente los tres primeros años de casados. Es una etapa fundamental puesto que en ésta se establecen los fundamentos o bases de la relación. Durante este tiempo la pareja se adapta a un nuevo sistema de vida, por eso las claves de esta fase son la comunicación y la negociación. Es importante que los cónyuges realicen un proyecto familiar, en el cual se visualicen a futuro y establezcan las metas que quieran lograr.

Los aspectos más importantes para resolver en este período de ajuste son:

  • – Independizarsede las familias de origen, con el fin de lograr la autonomía que toda pareja necesita para llegar preparada a las siguientes etapas.
  • – Puesto que es un aprendizaje en un rol hasta entonces desconocido, se requiere paciencia, confianza, tolerancia y apoyo entre los cónyuges.
  • – Es una etapa para establecer las reglas de intimidad, sobre los gustos y preferencias, y aquellos momentos o situaciones que a cada uno le es desagradable.
  • – La pareja se prueba en elmanejo y administración del dinero, del tiempo, así como en la distribución de tareas del hogar, entre otros. Es momento de decisiones y acuerdos.

Segunda etapa. Ocurre entre los tres y los diez años de casados aproximadamente. Ya ha finalizado la luna de miel y el proceso de adaptación, ahora hay un mayor conocimiento del cónyuge y es probable que las desavenencias sean más frecuentes; o lo contrario sean menos, producto de la madurez adquirida en la primera etapa de convivencia.

La familia está en etapa de crianza, cuando los nuevos papeles del padre y la madre se agregan a los del marido y la esposa y la mayoría de las decisiones ahora se centran en el hijo. Los cónyuges deben evitar que la dedicación que requieren los hijos, no desplace la relación de pareja. También hay que velar para que los compromisos del trabajo, y las demandas de la vida diaria, no inicien un gradual distanciamiento.

En esta etapa se puede hacer una profunda fisura entre las parejas, sin ser conscientes de la misma. La posible negación de la relación entre el marido y la esposa. Es posible que el joven padre tenga que trabajar tiempo extra para incrementar el ingreso familiar o que se vea reducido el nivel de vida por el costo adicional a la llegada  del pequeño tercer miembro. El trabajo de la casa se ve un poco descuidado, los pisos no son encerrados con la misma frecuencia,  los muebles a veces están polvosas, tal vez las comidas no sean preparadas a tiempo y con el mismo glamour que antes.

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La tercera etapa. Transformación.

Suele acontecer entre los diez y veinte años de casados, puede coincidir con la pubertad de los hijos y la edad mediana de los cónyuges. Esta última marca un período de reflexión y renovación en la vida del ser humano; por lo que es importante que el matrimonio se encuentre en un estado saludable y que individualmente se afronte de la mejor manera. Así no se convertirá en una amenaza para la estabilidad matrimonial.

Cuando el matrimonio llega la tercera etapa es posible que los hijos en edad preescolar y los recién nacidos hayan logrado absorber casi por completo la atención de la madre. Quién cada vez encuentra menos tiempo disponible para hacer su papel de esposa.

En esta etapa los cónyuges deben ser bastante creativos, no caer en la rutina (fácil y silenciosa) redescubrirse otra vez como pareja y conectarse nuevamente. Deben recuperar los detalles -si los han perdido-, también compartir hobbies y actividades que ambos disfruten. El tiempo a solas, sin los hijos, es determinante en esta etapa.

Cuarta etapa: Estabilización y “Nido vacío”

Se presenta entre los veinte y los treinta y cinco años de unión. “Cuando las parejas han sido capaces de resolver conflictos y crisis en las etapas anteriores, este es un período de estabilización y una oportunidad para lograr un mayor desarrollo y realización personal, y como pareja.” afirma el autor Francisco Castañera en su artículo “Ciclo de vida del matrimonio”.

En esta etapa por lo general se da lugar al síndrome del“nido vacío”, lo que sitúa a la pareja en una nueva forma de vida; ahora están el uno para el otro. Para algunas personas, esta puede ser una situación penosa, pues conlleva al desprendimiento de los hijos, y consigo el sentimiento de soledad. No obstante, es algo que los padres terminan asumiendo y lo superan al cabo del tiempo.

Lo valioso de esta etapa es la solidez y el conocimiento pleno de la pareja: la capacidad de dialogar, de tolerar mejor las diferencias, de reírse de los mutuos errores, de hacer las críticas de un modo amable, de iniciar juntos alguna actividad. Es la ocasión para reafirmar más la creatividad y encontrar nuevos desafíos a la vida matrimonial.

Quinta etapa.

Se da a partir de los treinta y cinco años de matrimonio. Algunas personas optan por la jubilación, así surge algo muy positivo y es que se dispone de más tiempo para disfrutar el uno del otro. Se realizan actividades antes imposibles por las ocupaciones laborales, y surge una gran motivación: los nietos. Estos pequeños le dan luz y felicidad al matrimonio en esta etapa.

Los cónyuges en este tiempo, tienen mucha necesidad de apoyo y cariño uno del otro. Los conflictos en esta fase son bastante menos frecuentes; la mayoría de las parejas se han estabilizado en líneas de poder e intimidad.

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