Obispos católicos, académicos y expertos en leyes elogiaron la confirmación de la jueza Amy Coney Barrett para la Corte Suprema de Estados Unidos, luego de una reñida votación en el Senado de 52 contra 48.
Barrett es ahora el sexto juez católico practicante en la Corte Suprema, junto al presidente del tribunal, John Roberts, y los jueces Thomas, Samuel Alito, Sonia Sotomayor y Brett Kavanaugh. Además, Barrett se unirá a Sotomayor como las dos únicas juezas católicas de la Corte Suprema en la historia de Estados Unidos.
Barrett es una madre católica de siete hijos, incluidos dos adoptados de Haití. Es miembro del grupo carismático ecuménico People of Praise.
Nacida en Nueva Orleans, Barrett asistió a la Facultad de Derecho de la Universidad de Notre Dame antes de ser secretaria del juez del Tribunal de Circuito de D.C. Laurence Silberman y del juez del Tribunal Supremo Antonin Scalia. Luego ingresó a la práctica privada, regresó a la Facultad de Derecho de Notre Dame para impartir clases en 2002 y se convirtió en profesora en 2010.
Barrett fue coautora de un artículo con el profesor de derecho John Garvey sobre la posibilidad de que los jueces católicos se recusen en casos de pena capital, debido a la enseñanza de la Iglesia sobre la pena de muerte.
FUENTE: ACI PRENSA
