Situada en la Plaza Roja, es una visita obligada en la capital rusa, es conocida como la catedral de la intercesión de la Virgen junto al foso, iglesia ortodoxa y símbolo de la ciudad.
La construcción de la Catedral de San Basilio de Moscú fue ordenada por el Zar Iván el Terrible, y se llevó a cabo entre los años de 1555 y 1561, para celebrar la conquista del Kanato de Kazán. La torre más alta se encuentra en el centro de la construcción, y mide 47.5 m. Se alza majestuosa, teniendo todos sus acabados una belleza máxima conseguida por la buena combinación de colores.
Su estilo arquitectónico es único, y fue declarada en el año de 1990 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Las 8 torres son terminadas con cúpulas en forma de cebolla se colocan alrededor de una novena espira central, formando todo el conjunto una estrella de ocho puntas. El número 8 lleva un gran significado religioso; denota el día de la resurrección de Cristo.
El jardín frente a la iglesia se encuentra una estatua de bronce, erigida en honor a Dmitri Pozharski y Kuzmá Minin. Quienes reunieron voluntarios para el ejército que lucharon contra los invasores polacos durante el conocido Periodo Tumultuoso.
