Con motivo del confinamiento en las casas debido a la pandemia del coronavirus, en muchos países de Latinoamérica han aumentado los casos de violencia a las mujeres, ya que muchas de ellas están viviendo esta cuarentena junto a sus agresores.
“Es como un fantasma que araña la garganta, que persigue todo el día, que recorre los espacios privados, los más íntimos, que no te deja tranquila. Ata, ahoga el grito, da pánico. Así transcurre la rutina, cuando la casa no es lugar seguro, cuando quedarse en casa significa una amenaza”.
Según el Mapeo Eclesial realizado por la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, esta cuestión también está asociada al extractivismo, como un fuerte impacto social, económico y cultural, “donde la situación de las mujeres y niñas se invisibiliza y no se trata de la manera específica que urge”.
Asimismo, destacan que la crisis por la COVID-19 no está impactando a todas las personas por igual, “la emergencia por la violencia machista la vivimos desde hace mucho, es una pandemia, que cuando se junta a otra pandemia, se vuelve más feroz”.
Informacion de Zenit.org
