La Parroquia o Iglesia del ex Convento de San Juan Bautista, es uno de los monumentos más antiguos de la Ciudad de México y se encuentra en la Alcaldía de Coyoacán.
Hernán Cortés, a su llegada a Coyoacán en 1521, contó con la ayuda del cacique Ixtolinque, el que fue bautizado a la fe católica bajo el nombre de Juan de Guzmán Ixtolinque. Este hombre era dueño de una gran extensión de tierras, y donó varios terrenos para la edificación de inmuebles religiosos, entre los que destacan la iglesia y el ex Convento de San Juan Bautista.
Su construcción inició en el año de 1527, bajo las órdenes religiosas de los Franciscanos y Dominicos. Entonces contaba con un gran atrio, una amplia capilla abierta o capilla para indios, cuatro capillas posas ubicadas en las esquinas del espacio atrial utilizadas para posar al Santísimo Sacramento en las procesiones, una cruz atrial, un claustro y la parroquia con tres arcos para el acceso a ella. El ex Convento de San Juan Bautista se construyó sobre lo que era un calmecac –escuela donde se educaba a hijos de nobles aztecas- y cuyas ruinas se conservan bajo uno de los claustros del convento.
Bajo la leyenda: “No hay nada más aquí que la casa de Dios y la puerta del cielo”, la imponente iglesia de San Juan Bautista adorna bellamente la plaza del jardín Hidalgo. Cuenta con una fachada al estilo herreriano, caracterizado por su rigor geométrico, volúmenes limpios, la horizontalidad de los edificios y la ausencia casi total de decoración, mientras que su interior está adornado al estilo barroco, con altares tallados en cedro matizados con hoja de oro, muros delicadamente pintados con pasajes de la historia de San Francisco de Asís, y la bóveda con imágenes representando a la Inmaculada Concepción de María, obra de Juan de Fabregat.
La Iglesia de San Juan Bautista fue concluida en 1550 por la orden de los Dominicos, con quienes los Franciscanos alternaban las labores de catecismo. En 1800, cuando la peste del cólera azotaba la zona, el gran atrio sirvió de cementerio. Cada Viernes Santo de la Semana Mayor, se realiza en calles de Coyoacán la Procesión del Silencio, aludiendo al regreso de la Virgen María del monte Calvario, una vez que Jesús –su hijo- fue crucificado. La marcha va de la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles en Churubusco, hasta la Iglesia y ex Convento de San Juan Bautista. La fiesta patronal de esta parroquia se celebra el 24 de Junio, dando paso a varias misas, a bandas musicales, a la venta de antojitos mexicanos y cohetones.
