La fiesta de la Santa Cruz se celebra el 3 de Mayo. Se celebra en recuerdo a la recuperación de la Santa Cruz en el año 614. El emperador Heraclio, Cristiano, consiguió rescatarla de manos de los Persas que se la habían robado de Jerusalén. Al retornar la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos ornamentos reales, y en ese momento notó de que no era capaz de avanzar.
Allí fue que el Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo: Es que todo ese lujo de vestidos que lleva, están en desacuerdo con el aspecto humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas calles. Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo seguir en la piadosa procesión.
La Santa Cruz, fue partida en varios pedazos, con el objeto de evitar nuevos robos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo entero, que se llamaron -Veracruz- (verdadera cruz).
Nosotros recordamos con mucho cariño y veneración la Santa Cruz porque en ella murió nuestro Redentor Jesucristo, y con las cinco heridas que allí padeció pagó Cristo nuestras inmensas deudas con Dios y nos consiguió la salvación.
A San Antonio Abad le sucedió que el demonio lo atacaba con tentaciones y cuentan que un día, angustiado por tantos ataques, se le ocurrió hacerse la señal de la Cruz, y el demonio se alejó. En adelante cada vez que le llegaban los ataques diabólicos, el santo hacía la señal de la cruz y el enemigo huía. Y dicen que entonces empezó la costumbre de hacer la señal de la cruz para librarse de males.
Oración
Dios todopoderoso que habéis sufrido la muerte sobre el árbol de la cruz, por nuestros pecados, acompáñame, Santa Cruz de Jesucristo, ten piedad de mí. Santa Cruz de Jesucristo, rechazad de mi toda arma cortante y de fuego. Santa Cruz de Jesucristo, derramad sobre mi todo bien. Santa Cruz de Jesucristo, descartad de mi todo mal. Santa Cruz de Jesucristo, haced que alumbre el camino de la salud. Santa Cruz de Jesucristo, rechazad de mi todo atentado de muerte. Santa Cruz de Jesucristo, presérvame de accidentes corporales y temporales. Que yo adore la Santa Cruz de Jesucristo por siempre; Jesús de Nazaret crucificado, tened piedad de mí. Haced que el Espíritu maligno y nocivo, se aparte de mí, por los siglos de los siglos.
Amén.
