El priorizar las actividades que vamos a hacer en familia ayuda a apartar un tiempo para las demás responsabilidades que tenemos. Por ejemplo, cuando uno de mis hijos me pide que le acompañe para practicar un deporte, no posponemos esa oportunidad. La mayoría de las veces sólo me ha tomado media hora y luego puedo continuar con mi actividad laboral o de estudio. Muchas veces las prioridades familiares requieren menos tiempo del que pensamos que tendremos que disponer. Sólo tenemos que hacerlo.
TIEMPO EFICAZ EN FAMILIA
Articulos previos
