Es el primer Papa latinoamericano y el primero de la orden misionera Jesuita, un Papa distinto con decisiones y gestos de humildad, llegó a la iglesia católica, con una nueva evangelización. Su nombre es Jorge Mario Bergoglio.
Reconocido por su humildad, defensor de la teología moral de la Iglesia y por su compromiso con la justicia social. Después de ser elegido Papa, optó por no vivir en la residencia oficial en el Palacio Apostólico, sino en otra dependencia del Vaticano más humilde y donde puede recibir visitas y celebrar reuniones.
Nació en Buenos Aires, Argentina un 17 de diciembre de 1936. Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969. Desde entonces realizó una larga carrera dentro de la orden de la cual llegó a ser provincial. En la década de 1970, durante la dictadura militar argentina, le tocó uno de los periodos más difíciles de la guerra, varios sacerdotes fueron víctimas de secuestros, torturas y muerte, especialmente los vinculados al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y al movimiento de curas Villeros, no estuvo exento de polémica, fue acusado de complicidad con el régimen.
Se convirtió en sacerdote Villero, después de haber perdido sacerdotes y amigos en la guerra de Argentina, un dolor que el papa Francisco llevará toda la vida, se involucró más en el trabajo de los comedores populares, y de sacar a los jóvenes de las drogas, fue iniciativa suya la de redoblar el número de sacerdotes destinados a las villas. Es gracias a él que toda la diócesis de Buenos Aires apoya varios proyectos de y para las comunidades. Procuró mantener a toda costa la unidad del movimiento jesuita, influenciado por la Teología de la Liberación, bajo la consigna de “mantener la no politización de la Compañía de Jesús”.
Durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, el papa Juan Pablo II, le nombró cardenal del título de san Roberto Belarmino. Además es primado de la Argentina.
El 13 de marzo de 2013 fue elegido el Papa 266, teniendo 76 años; dos años menor que el Papa Benedicto XVI tras su elección. Se impuso el nombre de Francisco en memoria de San Francisco de Asís, convirtiéndose en el primer Papa no europeo.
