Oh Gloriosa Santa Filomena, Virgen y humilde princesa, hoy te suplico, escuches mi plegaria.
A ti, que con tu pureza divina alcanzaste la Gloria; a ti, que por amor al Señor derramaste tu sangre. Concédeme el deseo de ver muy lejos mi sufrimiento. ¡Oh, Santa Filomena! Saca de mi corazón tan profundo desespero, aléjame del desapego y concédeme un amor puro y bueno.
Desde el cielo haz caer tu manto. No me abandones mi niña, cuando más te necesito. Tráele paz a esta alma llorosa y tú que eres tan poderosa, intercede por mí ante Dios, para que escuche las súplicas de este noble servidor. Amén.
